Por los salones del palacio de Versalles durante el verano, la atmósfera del más glamuroso y aristocrático barroco se mezcla con las prisas y el bullicio de miles de turistas que con sus sandalias y pantalones cortos desafían a la elegancia de semejante lugar. Pero no es el único rasgo del siglo XXI que inunda Versalles en los meses de estío. Cada año, y ya van doce ediciones, el arte contemporáneo entra en palacio o discurre por sus magníficos jardines.

Versalles y los artistas actuales

Fue en el año 2008 cuando Versalles se abrió por primera vez al arte contemporáneo. Desde entonces la abigarrada decoración palaciega ha visto como por ahí exponían las formas orgánicas de Jeff Koons o los vivos colores de Takashi Murakami. Por no hablar de las esculturas de Joana Vasconcelos, los brillos y reflejos de Anish Kapoor o el arte líquido de Olafur Eliasson.

Actual exposición fotográfica de Martin Parr en el Pavilion Frais

Estos y otros creadores de vanguardia se han inspirado en el palacio, en sus jardines, en su historia o en sus leyendas para reinterpretarlo y aportarnos su mirada sobre este monumento excepcional. Una reinterpretaciones que siempre aportan vida y actualidad al patrimonio histórico, algo de lo que ya os hemos hablado en alguna ocasión en Magazine Horse, como por ejemplo cuando dedicamos un artículo a los escarabajos de Favre en el Palacio Real de Bruselas.

Visible-Invisible

En 2019 son 5 los artistas que han buscado los aspectos más secretos de Versalles y con ello han hecho una revisión de esos espacios. Los elegidos han sido Dove Allouche, Nan Goldin, Martin Parr, Eric Poitevin y Viviane Sassen. Cada uno de ellos con un estilo distinto y un punto de vista a cada cual más singular.

Fotos abstractas de Dove Allouche

Desde Viviane Sassen que ha querido aportar la presencia de la juventud en los señoriales salones hasta Dove Allouche al que le ha atraído la decoración de yeso para generar sus propias imágenes abstractas.

En cambio a la estadounidense Nan Goldin le han inspirado las fuentes versallescas. Pero no solo los surtidores o los grupos escultóricos que las corona, casi siempre encabezados por mujeres. También ha sido de motivo de inspiración para sus fotografías el sistema subterráneo de abastecimiento de las fuentes, y el montaje expositivo se basa en ello.

Montaje de Nan Goldin

Por otra parte Eric Poitevin ha buscado para sus imágenes dos referentes. Una planta tan sugerente como la angélica, presente en los jardines. Y sobre todo ha intentado captar el sol, un astro estrechamente unido a Versalles y a su propietario más ilustre, Luis XIV, el Rey Sol.

Las flores de Angelica ha fascinado al fotógrafo Eric Poitevin

Y por último, quizás quien nos da una visión más cercana y en la que como turistas nos podemos sentir perfectamente integrados es el fotógrafo Martin Parr. Un prestigioso artista británico que ha creado unas imágenes que sirven para que por primera vez se abra al público el Pavilion Frais que forma parte de la zona del Petit Trianon.

Mucho más que el verano

Tal despliegue de arte contemporáneo en Versalles ya lleva un tiempo sorprendiendo a los visitantes. De hecho la muestra se inauguró el pasado 14 de mayo. Y hasta el momento las críticas son más que favorables por parte de los visitantes. Tal vez tú seas uno de ellos en los próximos meses. París siempre es un destino apetecible y una vez en la capital gala es recomendable reservar una jornada para acercarse hasta el gran palacio barroco.

Viviane Sassen en los salones del Gran Trianon

Para sorprenderse con la muestra Visible-Invisible todavía hay tiempo, ya que no echará el cierre hasta el próximo 20 de octubre. Quién no conozca Versalles, debería apuntarse la cita. Y los que ya lo conozcáis, estaréis de acuerdo con nosotros que nunca está de más revisitarlo. Mucho más si se tiene la ocasión de ver nuevas intervenciones como esta muestra fotográfica, tan ecléctica como atractiva.

También música, danza, espectáculos…

En realidad, las exhibiciones veraniegas de arte contemporáneo en Versalles son una muestra más de que este palacio no se ha quedado anquilosado en la historia para vivir en exclusiva del turismo. Lo cierto es que su actividad cultural es frenética y quien lo visite en verano podrá gozar de un calendario de eventos de lo más amplio.

Las fuentes de Versalles y sus espectáculos de agua y luz siempre son atractivos y refrescantes

En sus jardines se programan día y noche vibrantes espectáculos lumínicos y musicales. Al igual que las estancias palaciegas parecen retornar a sus orígenes para acoger bailes y conciertos de música de cámara. E incluso ópera o festivales de danza. Por no mencionar las delirantes fiestas galantes. Cualquiera puede participar en ellas. Se lucirán los trajes más ampulosos, las pelucas imposibles y los rostros blancos por el talco. Como si de una película de época se tratara. Pero el escenario es el Palacio de Versalles, un Patrimonio de la Humanidad mucho más vivo de lo que se pueda imaginar.