La comunicadora de moda Laura Opazo habla sobre sostenibilidad, creatividad y autoconocimiento para combatir el hiperconsumismo

El mundo textil no se caracteriza por su respeto con el medio ambiente, aunque en los últimos años la preocupación por el planeta ha hecho que se den más pasos hacia la sostenibilidad. Laura Opazo es comunicadora de moda, trabaja en esRadio en el programa Media Luz con su sección Moda en Onda, colabora con eltiempo.es y ofrece talleres y charlas. La mayor parte del tiempo se dedica al marketing digital y también es escritora. Presenta en su libro Armario Sostenible: Aprende a comprar de manera consciente e inteligente (Editorial Zenith) consejos para ir hacia ese consumo responsable.

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Hablamos con Laura Opazo sobre moda sostenible. Créditos: Carlos Rufo

Horse: ¿En términos de sostenibilidad, cómo es tu día a día?

Laura Opazo: Mi madre siempre ha sido una persona que ha reaprovechado mucho los recursos. Nunca tirábamos comida, hacíamos batch cooking (cuando se cocinaba en domingo para dejar la comida preparada toda la semana) cuando ni existía el batch cooking. Eso me lo ha inculcado siempre. Es verdad que cuando llegué a Madrid empecé un consumo más desenfrenado, desaprendí lo que me había enseñado. Pero con el tiempo lo fui aprendiendo de nuevo. No considero que sea sostenible en mi día a día, simplemente considero que tengo sentido común. En la ducha, cuando me estoy enjabonando siempre cierro el grifo del agua. Vigilo mucho los envases que entran en mi casa, intento que sean reciclados o reciclables, biodegradables, sin plásticos… (Aunque tampoco tenemos que demonizar el plástico). También separo siempre la basura para reciclar.

En términos de moda, yo estaba acostumbrada a llevar uniforme en el colegio. De pronto me vi en Madrid, sola, con mis primeros salarios y me volví más consumista. Tenía el armario lleno de prendas que no iban con mi esencia, que eran de mala calidad… Me di cuenta que tenía que empezar a ser más creativa, a darle juego a la ropa y a combinarla. Te tienes que enfrentar a tu armario, a las malas (y también a las buenas) decisiones. También tienes que hacer un ejercicio de autoconocimiento y autoanalizarte como consumidora. Con la ropa que tenemos, hay que intentar honrarla y trabajar la creatividad para que te haga sentir cómoda. Para mí fue lo más importante: autoconocerme, enfrentarme a mi armario y trabajar mi creatividad.

No considero que sea sostenible en mi día a día, simplemente considero que tengo sentido común.

HM: Y, ¿Cuándo tenemos prendas que nos gustan mucho, pero se pasan de moda, qué hay que hacer con ellas?

LO: Las tendencias existen para poder ser. Crean necesidades para que así la gente compre. Pero estar o no a la moda es relativo, ya que la moda cambia con la sociedad. Ahora están muy de moda las deportivas porque después de meses encerrados buscamos comodidad. Es una tendencia lógica. Los ciclos de la moda grandes son cada 10 años, si tu utilizas y honras durante 10 años una misma prenda, es mucho tiempo y puedes acabar y completar su ciclo vital.

Al final, la moda es un canal de expresión, es una de las patas de la comunicación no verbal. Tiene un componente sociológico importante. Aunque a todos nos gusta vernos actuales, hay que conocerse bien a una misma y saber cuáles son nuestros referentes y gustos y basarnos en eso. Tu armario tiene que depender de tu criterio, no de lo que se lleva o no se lleva. Hay que buscar prendas que te favorezcan y te representan.

Hay tendencias que son ridículas, como las de las tiendas low cost que cambian cada dos semanas y lo que está anticuado ahora es lo que estaba de moda hace sólo tres meses. Al final, si algo no va contigo, no va ir por mucho que te lo digan. Es como el caso de Alaska, ella es súper fiel a su estilo, no sigue nuevas tendencias, pero aún así siempre se ve moderna. Eso es porque el look acompaña a Alaska, no al revés. Se trata de sacar a la Alaska que todas llevamos dentro.

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Laura Opazo habla con Horse Magazine sobre moda sostenible

HM: En tu caso, ¿El proceso hacia un consumo de moda más sostenible fue paulatino o hubo un punto de inflexión claro?

LO: Fue un momento de decir «hasta aquí, ya está bien». Estaba tumbada en mi cama y la puerta del armario estaba entreabierta. Vi todo lo que había dentro y pensé que me sentiría mucho mejor si tuviera menos ropa pero fuera consciente de lo que tenía. Además, me di cuenta que eso significaba que tenía un vacío emocional.

En nuestra sociedad, el consumo no está penalizado, de hecho está incluso premiado. Una persona que se va de compras sola no es raro, incluso a veces nos lo recomiendan: «Si tiene un problema, váyase a la peluquería y de compras».

Hemos asociado consumo a ocio. Lo que había en mi armario era la cantidad de veces que yo recurría a las compras para aliviar algo o para sentirme mejor. Sin darme cuenta, me estaba creando una adicción a las compras porque en mi vida había un vacío. Después de comprar me sentía mal, vacía. Al cabo de dos días, siempre iba a devolver la ropa. Tenía conductas extrañas y me di cuenta que se llamaba oniomanía, el «desorden de compradores compulsivos». Mi caso no es ni de lejos el más extremo, pero era evidente que tenía un problema.

Cuando me di cuenta de eso, ya dije hasta aquí. Además, si empiezas a buscar y a formarte también ves los métodos muy cuestionables de las empresas de ropa, especialmente de las low cost. Después de eso yo no podía mirar hacia otro lado, no tenía sentido.

En España tenemos ese concepto de la propiedad muy presente y heredar, por ejemplo, ropa de otros familiares es como algo malo.

HM: Esto se ve también en gente muy joven, que quizás hacen estas compras impulsivas por ese deseo de salir de casa para ir al centro comercial y estar con los amigos.

LO: Hay mucha gente joven que durante el 2008 tenían diez u once años, que han crecido en el contexto de crisis que ahora tienen un tipo de consumo donde cabe la posibilidad de la segunda mano. En mi generación (yo soy millennial) eso no pasa. En España tenemos ese concepto de la propiedad muy presente y heredar, por ejemplo, ropa de otros familiares es como algo malo.

Pero sí que es verdad que como el consumo está asociado al ocio, es mucho más fácil que los jóvenes queden en centros comerciales. También es cierto que en núcleos urbanos, quedar dentro de un centro comercial implica más seguridad. Aún así, hay muchas otras maneras de expandir la mente y el alma. Nos hemos vuelto muy superficiales. A mi la moda me encanta, pero hay otras cosas que hacer que ir de compras que me parecen más interesantes.

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Entrevistamos a la comunicadora de moda Laura Opazo. Créditos: Carlos Rufo

HM: ¿Cuál es el secreto de tener un armario más sostenible? ¿Por dónde hay que empezar?

LO: No hay ningún secreto. Lo primero es querer. Hay que hacer un autoanálisis para saber en que punto estás. A mucha gente le falta hacer esa reflexión. Normalmente, detrás de un gran consumista hay un vacío y enfrentarte a esto puede ser duro. El primer paso es enfrentarte a tu armario, hacerlo es entender el por qué de tus decisiones: tanto las buenas como las malas. Haces un aprendizaje para saber por qué tienes todas esas prendas y por qué les das el uso que les das.

Con toda esa ropa que no te pones, hay que tomar responsabilidad, no meterlo en una bolsa y al contender. Sino mirar que podemos hacer con las prendas. Haces un reset para poder revisarte.

Detrás de un gran consumista hay un vacío y enfrentarte a esto puede ser duro.

El segundo paso es, como decíamos, el conocerse bien. Tener claros tus referentes, lo que mejor te sienta… Puedes buscar ayuda de un profesional o hacerlo tu misma con herramientas que se encuentran en internet. A nivel externo hay que saber tu subtono de piel: ¿Eres cálida o fría? ¿Qué estación de color te favorece más? Saber que te encaja más a través de un proceso de prueba y error. A nivel interno, tienes que saber cuáles son tus valores, lo que te gusta: la naturaleza, la ciudad, el cine, la música… Es una parte de tu expresión que puedes fomentar a través de la creatividad para que tu ropa lo refleje.

Hay que ser muy selectiva con todo aquello que vaya a entrar, ser consciente de tus decisiones para saber qué comprar. Esto afecta a muchas esferas, para mi supuso una catarsis a nivel personal y a nivel completo. Eso lo primero, y luego también les aconsejaría que leyeran mi libro: Armario Sostenible: Aprende a comprar de manera consciente e inteligente (Editorial Zenith).

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Laura Opazo con su libro Armario Sostenible: Aprende a comprar de manera consciente e inteligente. Créditos: Carlos Rufo

HM: ¿Cómo descubrimos qué estación de color somos?

LO: Hay una teoría que dice que todas las personas tenemos un tono y un subtono de piel. Eso se puede saber si te acercas joyas plateadas y doradas al rostro. Si el plateado te eleva, eres fría. Si te hace parecer más cansada, eres cálida.

Para los colores, dividimos en otoño-invierno o primavera-verano. Si sabes esto, puedes basar tus compras en lo que te va a sentar mejor. Por eso es importante, igual que conocer que tipo de patrones favorecen tu figura. Y conocerte internamente, sobretodo. Por muy bonita que sea una prenda, si no va conmigo ¿Por qué me la pongo?

La mayor parte del ciclo vital de las prendas se va por el uso doméstico, porque no las sabemos tratar bien.

HM: Durante la limpieza de armario, ¿Qué hacemos con todas las prendas?

LO: En mi caso, yo había comprado muchas prendas de calidad. Mi madre trabajó muchos años en el sector textil, en contabilidad, y tenía mucho ojo para saber la ropa que estaba bien hecha. Eso me lo inculcó. Aunque también he comprado muchos churros.

Con las prendas que no encajaban conmigo, que eran la mayoría, las llevé a la modista. No tenemos un cuerpo estándar y, si no compramos a medida, muchas veces las prendas no nos quedan bien y nunca vamos a arreglarlo. Yo soy mucho de ir a la modista para que así me vea favorecida. Muchas prendas las regalé a amigas mías que les gustaba mi ropa. Hubo prendas que las llevé al contenedor porque estaban ya en mal estado y otras que las vendí a través de la segunda mano. Una mezcla de todo.

HM: ¿Cuál es la importancia de leer las etiquetas?

LO: Aquí no tenemos culturas de leer las etiquetas. La gente solo las mira para comprobar el tejido pero luego al llegar a casa las cortan. La mayor parte del ciclo vital de las prendas se va por el uso doméstico, porque no las sabemos tratar bien. Por muy sostenible que sea la ropa o por muy buen compuesta que esté, si luego no la tratamos como deberíamos no tiene sentido. Hay que elegir buenos aliados para lavar la ropa, no hacer tantos lavados porque las prendas no lo necesitan. Las fibras sufren mucho cuando lavamos la ropa.

Tu validación no depende de lo que tienes ni a lo que perteneces. Tienes que descubrir quién eres tú y tomar tus propias decisiones.

HM: ¿Hay alguna marca que sea tu favorita?

LO: Intento favorecer el made in Spain real o la artesanía de autor, aunque también compro de marcas de fuera. Momoc hace muy buenos zapatos y Capitan Denim tiene jeans de súper buena calidad. Ninguna marca es 100% sostenible.

HM: ¿Cómo se puede luchar contra la industria de la publicidad y sus mensajes hiperconsumistas?

LO: Hoy en día una persona recibe más de 6000 impactos al día entre las redes sociales, los anuncios en la calle, las series… Todo es frenar y darse cuenta que esto está ahí. Darte de baja de todas las newsletter a las que estás suscrita y dejarte solo las que más te aporten, vigilar las cuentas que sigues en redes sociales y saber que te aporta valor y que no. Tu validación no depende de lo que tienes ni a lo que perteneces. Tienes que descubrir quién eres tu y tomar tus propias decisiones.