La exposición al sol resiente nuestra piel. De hecho, es una de las principales causas del envejecimiento prematuro, las arrugas, la pérdida de elasticidad… y también de las indeseadas manchas. Tomar el sol puede hacer que salgan manchas oscuras en algunas zonas en las que la piel es más delicada como la cara, el escote o las manos. Es un problema que afecta tanto a hombres como a mujeres y que, una vez que aparece, para combatirlo es necesario acudir a cosmética específica o a tratamientos dermatológicos especializados que traten las manchas de forma localizada.

Existen multitud de clínicas que ofrecen soluciones a las manchas producidas por el sol, muchas optan por un tratamiento láser IPL, otras ofrecen técnicas diferentes. Por ello, si lo que buscas es un dermatólogo en Barcelona u otra ciudad, asegúrate de comprobar qué tipo de tratamiento ofrecen. 

Tipos de manchas solares y su tratamiento 

En concreto, el láser IPL (luz pulsada intensa) es efectivo para tratar las manchas seniles o también llamados léntigos solares. Este tipo de manchas se producen por la exposición de la piel al sol sin protección o de forma prolongada, que hace que la producción de melanina se estimule. La melanina es el principal pigmento de la dermis, por lo que si aumenta, se refleja en la piel en forma de zonas más oscuras. Estas manchas son más frecuentes en personas con pieles más claras y, una vez que aparecen, no cambian de tamaño ni se aclaran ni oscurecen.

Existe otro tipo de manchas producidas por el sol, los melasmas, que se distinguen fácilmente de los léntigos. Los melasmas aparecen solo en mujeres que sufren un cambio hormonal (embarazo, uso de anticonceptivos…) y solo en la cara (labio superior, frente y mejillas). Son más frecuentes en pieles morenas y, aunque no se eliminan del todo, en invierno, cuando la exposición solar es menor, se atenúan.

El tratamiento de unas y otras es muy distinto. Las manchas seniles se tratan con láser o con IPL (luz pulsada intensa). La ventaja de esta última opción es que además de ser un eficaz tratamiento antimanchas también rejuvenece el aspecto general de la piel y elimina otras imperfecciones como rojeces o poros abiertos. Para tratar los melasmas lo mejor es optar por peelings químicos o tratamientos despigmentantes que estimulen la renovación celular de la dermis y, por lo tanto, eliminen las células con más melanina. 

La luz azul, el nuevo rayo que daña nuestra piel 

¿Pero qué es lo que hace que la luz solar dañe nuestra piel? Seguro que conocerás los rayos UVA y UVB. Estos rayos inciden sobre la dermis y causan multitud de efectos negativos sobre la piel. De hecho, la gran mayoría de protectores solares protegen contra ellos. Lo que quizás no sabías es que se ha descubierto que existe otro tipo de rayo que no solo se encuentra en la luz solar, sino también en las pantallas de los dispositivos electrónicos.  

Son los rayos HEV (High Energy Visible), más conocidos como luz azul, que están cada vez más presentes en nuestro día a día. Queda mucho por investigar sobre los efectos de la luz azul sobre la piel. Es un campo relativamente nuevo y se necesitan más estudios, aunque algunas publicaciones científicas afirman que la exposición a estos rayos puede causar pérdida de colágeno e hiperpigmentación, lo cual acelera la aparición de las manchas.

Prevención: protector solar y sombreros o pamelas

Queda claro que la luz solar puede producir manchas y que existen tratamientos cada vez más efectivos para deshacernos de ellas. Pero si lo que queremos es prevenirlas, el protector solar es esencial. De hecho, algunas marcas cosméticas ya han lanzado algunos con protección contra la luz azul.

Y por qué no, también podemos convertir las pamelas y sombreros en nuestros mejores aliados en nuestra lucha contra los efectos nocivos del sol. Los sombreros de paja y los bucket hat son los que más se llevan este verano.