El mundo se ha convertido en una carrera por alcanzar la mayor productividad, lograr metas, cumplir objetivos y alcanzar el éxito. A consecuencia de esto, hemos visto como el siglo XXI popularizó las palabras “estrés y ansiedad”, nuevas enfermedades que llegaron con el cambio de siglo y que son hoy el gran padecimiento del ser humano en la modernidad.

La generación Millennials se ha posicionado por ser la generación emprendedora, la que no quiere trabajar para terceros, ni en oficinas, es la generación que quiere hacer dinero a los 30 para estar retirada a los 50; la generación que se preocupa por su bienestar, su salud, lo que consume y cómo.

Los Millennials entienden que el mayor lujo es el tiempo, por eso lo han puesto de moda y han obligado a las marcas de productos y servicios a cubrir esa necesidad, cómo lograr que el tiempo sea más eficiente y óptimo.

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Contemplar y relajarse mirando por la ventana el exterior, tiempo Niksen.

Niksen es un término holandés que representa “el arte de no hacer nada”; y se pone en práctica cuando haces algo sin ningún propósito. Sentarse en una silla y contemplar el exterior por la ventana, pasar un día entero en el sofá viendo Netflix, es el arte de la contemplación. Cuando en algún momento esto sería visto o catalogado como vagancia o pérdida de tiempo, hoy día es altamente recomendable para el bienestar mental y emocional.  

En Holanda se ha popularizado esta práctica o, podemos decir, este nuevo “estilo de vida” llamado Niksen para reducir el estrés y abrazar a la ociosidad sin sentir culpa por la “pérdida de tiempo”. Este remedio o antídoto para enfermedades del estrés y la ansiedad ha hecho que muchas marcas, tanto de moda como de hogar, inclinen su estrategia en comunicar que son las aliadas perfectas para acompañarte en tu “tiempo Niksen”, más allá de eso, apoyar esta experiencia y nueva forma de sentir el lujo.

Esto nos recuerda el famoso término Hygge, esta “receta para encontrar la felicidad” nacida en Dinamarca, que pregona encontrar con actividades y detalles simples en casa, momentos placenteros, divertidos y mágicos. Hay que resaltar que en 2017 Dinamarca fue reconocido como el país más feliz del mundo. 

hygge

En tiempos transformadores del Covid-19, donde hemos hecho una nueva vida en nuestras casas, practicando y haciendo actividades que no imaginábamos podíamos hacer, acondicionando espacios para trabajar y hasta para hacer ejercicio, nos hemos visto obligados también a adaptar nuestro estilo de vestir.

En el lado occidental del mundo, aproximadamente desde mediados de marzo, dejamos de usar esa ropa especial, prendas casuales y más elegantes que teníamos para salir de fiesta, ir a cenar, para ir a trabajar. Estas piezas quedaron en el armario olvidadas y comenzamos a sacar, rescatar esa ropa catalogada como: “ropa para estar en casa”, esas que te hacen sentir tan cómodo como cuando estás en pijamas, pero sin estarlo.

Parece que el llamado leisurewear, homewear o loungewear tomó gran jerarquía, tal importancia para dejar de ser los básicos no promocionados, no promovidos, ni comunicados por las marcas; para encabezar a ser los productos estrellas y claves de la temporada primaveral. Incluso aquellas marcas que no desarrollaban estas líneas de prendas básicas lo han comenzado a hacer. Ahora nos ofrecen prendas compuestas en algodón, fibras y telas suaves, flexibles, sutiles al tacto, prendas cómodas, agradables, holgadas, ricas, desenfadadas.

Además, parece ser la oportunidad perfecta para marcas emergentes que han apostado por el nicho de mercado que busca integrar en su estilo de vida la práctica del Niksen. Así es como una marca como No Plans NY (@nosplansnyc) nacida en la ciudad de New York apuesta por el slow life, brindando en sus pijamas una opción versátil en la que pueden ser usadas dónde sea, tanto para dormir como pasar el día.

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Sleepwear ropa para dormir y llevar en la calle In & Out of Bed

Thought (@thoughtclothing) es una marca británica que, a penas la ves, te transporta al lugar más acogedor de tu hogar, trabajan un mensaje y un producto claro para aquellos consumidores que tiene un estilo de vida tranquilo, placentero, natural y, sobre todo, un estilo de vida in-house.

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Thought, casual & loungewear

Filippa-K (@filippa_k) una marca nicho originaria de Suecia que nace para complacer lo que ellos denominan como atheleisure, donde sus prendas son categorizadas por el fashion-meets-function (la moda se encuentra con la funcionalidad) Es la representación perfecta del lujo en la simplicidad y practicidad de piezas básicas, atemporales y de alta calidad.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es filippa-k-marca-ropa-escandinava_74b86c3a_1200x900-1024x768.jpg                                Filippa-K, son prendas mínimal pensadas en la longevidad por ser atemporales.

En un mundo puesto en pausa debido a la pandemia, las preferencias de compras han dado un gran giro, la ilusión de adquirir prendas para salir y ser vistos con la última tendencia ya no despiertan el mismo placer. Por el contrario, la importancia de elegir marcas de buena calidad, que velen por la sostenibilidad, y productos con doble funcionabilidad, serán las características que se busquen y la nueva particularidad al momento de la decisión de compra.

La pregunta es, cómo las marcas de lujo transformarán sus desarrollos de colecciones en líneas de producto que cubran esta necesidad de ofrecer una gama más versátil y funcional. Una necesidad que ha evolucionado a que el nuevo lujo es un “bien” intangible. Ese estado en el que hay espacio para no hacer nada porque es sano el disponerse a no hacer nada.

El confinamiento ha hecho repensar cómo vivimos y cómo queremos vivir en el futuro. Es ésta una oportunidad para que las marcas adapten sus estrategias y aborden estas nuevas necesidades que emergen en los individuos de pasar más tiempo en casa, y cómo van a buscar opciones para adaptar sus hogares, con mobiliario funcional, pero a la vez decorativo.

Al igual pasa con la ropa que usarán, se buscará comodidad, pero queriendo distinguirse y resaltar el estatus de lujo y prosperidad que nos gusta sentir. Las marcas más que nunca, deben ofrecer bienestar y seguridad a ese consumidor que busca crear una casa saludable, feliz y, además, en donde siga sintiendo que puede ser productivo y creativo; éstas hoy en día son sus principales prioridades.