Pasear por los jardines Portrack House en Escocia no es solo caminar entre el esplendor de la naturaleza. Va más allá. En sentido literal porque invitan a darse una vuelta por los enigmas del cosmos. Para ello, la fórmula de Portrack House es fusionar a partes iguales la intervención artística, el conocimiento científico y la propias formas de la naturaleza. ¿Para qué? En primer lugar para satisfacer nuestros sentidos y después para provocarnos una reflexión sobre nuestra propia existencia.

Ese fue el propósito de sus propietarios y creadores: el arquitecto estadounidense Charles Jencks y su esposa Maggie Keswick, una de las paisajistas de más prestigio a nivel mundial hasta su muerte en 1995, en su increíble Jardín de la Especulación Cósmica en Portrack House.

Portrack House

Cascada del Universo, imagen emblemática de Portrack House

En definitiva, que aquí las típicas rosaledas de los jardines británicos se convierten en una creación paisajista propia del movimiento land-art en la que la contemplación no es más que el primer paso. Una provocación estética para que los espectadores especulen, reflexionen  y piensen sobre cuestiones científicas tan complejas como el origen de universo, los agujeros negros que absorben y generan la material, o la teoría del caos.

La finca de Portrack House

Maggie Keswick era escocesa y poseía una finca familiar en Dumfries, en el condado de Dumfriesshire. Pues bien el matrimonio se asentó allí, y decidió dedicar la propiedad a una intervención artística y paisajística sin parangón. Ya que se propusieron ajardinar 15 hectáreas pero recurriendo a grandes movimientos de tierras e incorporaciones escultóricas para así plasmar sobre el paisaje teorías visuales sobre el cosmos, el mundo y la vida.

La finca y la vivienda señorial de Portrack House

La finca y la vivienda señorial de Portrack House

Paisajismo cósmico

En Gran Bretaña abundan los jardines históricos, siempre excelentemente cuidados. Sin embargo, Portrack House es distinto. Aquí tan apenas aparece la vegetación más tradicional. Tan solo se recurre al césped y grandes árboles de vez en cuando, además de algunas áreas de parterre pero muy localizadas y con un tratamiento visual muy innovador.

Esta área de parterres es lo más parecido a los jardines tradicionales británicos

Esta área de parterres es lo más parecido a los jardines tradicionales británicos

En cambio, los protagonistas de este jardín son los desniveles, las colinas o los estanques, todos ellos creados para la ocasión. Y en muchos casos concebidos como esculturas o figuras de claro recuerdo geométrico.

El agua de los estanques sirve para reflejar la naturaleza, el firmamento y también la geometría creada por el hombre

El agua de los estanques sirve para reflejar la naturaleza, el firmamento y también la geometría creada por el hombre

Esa geometría se ve reforzada por la presencia de dameros en blanco y verde, espirales o curvas para puentes y sendas marcadas en rojo sobre el tapiz de hierba.

Pasear y especular

Pero todos esos elementos no son meros adornos, cada uno de ellos supone una explicación visual a teorías científicas. Por ejemplo, esos ajedrezados que van confluyendo hasta desaparecer como tragados por la tierra, vendrían a ser una representación de los misteriosos agujeros negros del cosmos.

garden of cosmic portrack house

Representación de los agujeros negros cósmicos

O esas dinámicas espirales que son una representación gigantesca y muy personal  de lo más personal e intransferible que tenemos cada uno: nuestro ADN.

Espiral que evoca el ADN

Espiral que evoca el ADN

Por no hablar de esos puentes, especialmente llamativos en la zona de Jumping Bridge, que nos plantean el efecto mariposa, según el cual, el más mínimo acto en cualquier lugar del planeta puede tener una repercusión enorme y a veces catastrófica en puntos muy lejanos.

Formas curiosas del Jumping Bridge

Formas curiosas del Jumping Bridge

La visita a Portrack House

Estas y otras teorías van surgiendo durante el paseo por los jardines de Portrack House. Estamos convencidos que os encantaría dar un paseo por allí y hacer vuestras propias especulaciones, divagar o sencillamente admirar esta obra en la que se funde la arquitectura, el paisajismo, la ingeniería, la escultura y la ciencia. Pero conseguirlo no es sencillo y solo hay dos opciones.

Arte imitando a las formas naturales

Arte imitando a las formas naturales

Una de ellas es ser amigo del propietario del Charles Jencks y que os invite él mismo. Algo que sabemos que no es fácil, dado que se trata de un hombre bastante ocupado y que pese a su edad, no para de trabajar. En fin que Portrack House sigue siendo una finca habitada y privada, motivo por el cual no está abierta de forma permanente a los visitantes.

Imagen de Charles Jencks, en los jardines creados con su esposa Maggie Keswick

Imagen de Charles Jencks, en los jardines creados con su esposa Maggie Keswick

Y la otra forma de entrar este fantasioso lugar es aprovechar los pocos días al año que abre sus puertas a los turistas. Algo que se avisa con tiempo en esta web de los jardines escoceses. Este año por ejemplo ya abrió el día 30 de abril, así que desde Horse os recomendamos apuntaros este destino para un viaje a Escocia en la próxima primavera y estar al tanto de los días de apertura de la finca.

Mientras tanto podéis ir haciendo boca viendo fotos del lugar en internet y poniéndoos como fondo la música del compositor Michael Gandolfi, un músico de Boston que realizó en 2009 una pieza inspirada en Portrack House, la cual incluso llegó a estar nominada en los Premios Grammy de ese año en la categoría de Mejor Obra Clásica Contemporánea.